Seamos claros: ser feliz no consiste en mirarse al espejo y, empoderándose de la ideología de turno (la que sea), proclamar solemnemente: ¡Piensa en positivo! ¡Sé positivo!
Hacer algo así no seré yo quien lo catalogue como «perjudicial», pero seamos sensatos: es un recurso de «chichinabo», de andar por casa, que no profundiza en nuestro interior cuando se usa como pose (mental y/o física) al abrigo de modernas técnicas «new age», como si estas hubieran descubierto la sopa de ajo.
Hay que aclarar que EL MAYOR ERROR de muchos humanos es confundir «ser feliz» con «estar alegre». Eso de la felicidad tiene que ver con nuestro interior, no con el exterior de nuestras vidas.
En realidad, ser feliz es un estado mental. Y es que es precisamente ahí, en nuestra mente, donde reside todo. Ni en el espejo, ni en las repeticiones, ni en otro sitio. No nos hace falta hacer un largo viaje para llegar a la tierra prometida de la felicidad. Quizá uno de nuestros mayores errores sea buscar la felicidad como si se tratara de una meta a la que algún día llegaremos. Cuando tenga esto, cuando consiga aquello, cuando desaparezca este problema… entonces seré feliz. Y mientras esperamos ese momento perfecto, la vida continúa pasando delante de nosotros. Tal vez ser feliz consista también en comprender que la vida no empieza mañana: está sucediendo ahora. La tenemos justo al lado. Por eso, a modo de guía, quiero decirte algunas pinceladas sobre cómo conseguir eso de la felicidad. A saber:
15 reflexiones para aprender a ser feliz
1— Ser feliz es estar tranquilo con uno mismo.
2— Se puede ser feliz con un vino y un trozo de pan; y también, cómo no, con caviar y champán.
3— Si tratas de controlar aquello que no depende de ti, jamás serás feliz.
4— A veces, para ser feliz, es bueno cerrar los ojos durante un rato.
5— Tu felicidad depende de ti, solo de ti. No saber ver esto es la puerta a la infelicidad.
6— No bases tu felicidad en lo externo ni en lo material, porque todo eso es pasajero. Mejor asiéntala sobre tus pensamientos de confianza en la vida.
7— Recordar que, en la vida, «NADA es para siempre» es la mejor filosofía de vida para ser feliz.
8— Ten presente que, cuando lo estás pasando mal, lo que en realidad estás haciendo es crecer, madurar, aprender. Y esas son asignaturas imprescindibles para tu felicidad… aunque en el instante no lo notes.
9— No le digas a nadie tus planes, no cuentes al público tus proyectos; así diluyes la fuerza con que los empiezas. Muéstralos cuando los hayas conseguido. Tu felicidad entonces será gigantesca.
10— La felicidad duerme en el silencio. El silencio se crea con el alma. El alma sabe siempre lo que más te conviene. Por eso, confía…
11— Ser feliz también consiste en aprender a soltar. Hay cosas, personas y momentos que cumplieron su función en nuestra vida, pero que no tienen por qué acompañarnos hasta el final. Suelta…
12— No esperes a tenerlo todo para ser feliz. Si no sabes disfrutar de lo que tienes mientras buscas lo que deseas, probablemente tampoco sabrás disfrutarlo cuando lo consigas. Eres afortunado.
13— Aprende a estar solo sin sentirte solo. Si necesitas constantemente el ruido de los demás para sentirte bien, quizá todavía no has aprendido a escuchar tu propio silencio. Escúchate…
14— No compares tu felicidad con la de nadie. Tú conoces tus cicatrices, pero de los demás casi siempre ves solamente el escaparate. Déjalos en paz.
15— Y, sobre todo, no dejes la felicidad para mañana. La vida tiene la fea costumbre de no garantizarnos que mañana vayamos a estar aquí. Por lo tanto: aquí, ahora, hoy. ¡Adelante!